Todas las familias y viviendas ocupadas del asentamiento irregular ubicado en Vía Rápida Poniente finalmente fueron desalojadas como parte de un operativo de Protección Civil que demoró cercas de 10 horas, esto ante el riesgo de deslave e inundación que representa la zona, informó el secretario general de Gobierno de Baja California, Juan Pon Méndez.
“Ejecutamos una orden de Protección Civil ante el inminente riesgo que representa esta superficie, un riesgo de deslave, el cual se acentúa ante el pronóstico del Super Niño”, declaró.
Pon Méndez advirtió que las condiciones de riesgo podrían agravarse ante la posibilidad de lluvias, por lo que las autoridades mantuvieron acercamientos con las familias para solicitar su retiro voluntario y evitar que permanecieran en una zona vulnerable.
Precisó que fueron aproximadamente 64 personas evacuadas y que se ofreció apoyo a quienes necesitaran trasladarse a un albergue. Indicó que el Ayuntamiento puso a disposición de las familias apoyo para cubrir dos meses de renta, como una alternativa temporal para encontrar otro lugar donde vivir.
Con la conclusión del operativo, el 100 por ciento de la superficie quedó desalojada. El resguardo del terreno corresponderá ahora a la Guardia Nacional y a la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana, con el propósito de ponerlo a disposición de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El secretario general de Gobierno también informó que se presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República contra tres personas que presuntamente vendieron el terreno y que, según señaló, fueron detenidas por el delito de despojo.
Por su parte, Ignacio Lozoya Morales, coordinador de Protección Civil de Baja California, detalló que el operativo comenzó alrededor de las 13:00 horas, después de que un día antes se colocara un aviso de 24 horas para que los ocupantes abandonaran el sitio. Agregó que previamente se realizaron visitas, acercamientos con las familias y la colocación de sellos para advertir que se trataba de una zona de alto riesgo.
Durante las labores, las autoridades ofrecieron traslado a un albergue temporal y apoyo para movilizar a quienes no contaban con medios propios. Lozoya Morales señaló que algunas personas aceptaron la asistencia, mientras que otras manifestaron que se retirarían con familiares o que contaban con otro terreno para instalarse.
El coordinador indicó que el personal brindó apoyo médico a algunas personas que manifestaron sentirse mal y facilitó el retiro de pertenencias y vehículos.
Aunque inicialmente algunas familias se resistían a abandonar sus hogares, las autoridades mantuvieron el diálogo para concretar el desalojo sin recurrir a la fuerza.
El operativo, que inició alrededor de las 13:00 horas y concluyó cerca de las 22:30, se desarrolló en medio de una jornada marcada por un incendio por un corto circuito en un cable de alta tensión y que consumió 6 casas, el cierre de la Vía Rápida Poniente y afectaciones al tráfico vehicular.