Los carteles ha evolucionado sus métodos de operación al incorporar nuevas formas de comercialización tipo marketplace, utilizando redes sociales, aplicaciones de mensajería y negocios aparentemente lícitos para la venta de drogas, armamento y el reclutamiento de personal.
Actualmente, los carteles ya cuentan con una selección de productos disponibles ofrecidos por un vendedor con sede en Sinaloa, que incluye desde equipo táctico hasta armas pequeñas e incluso sistemas anti-UAS. Las cuentas dedicadas a la venta de estos materiales permanecen activas en plataformas como Telegram, Instagram, TikTok, entre otras.
De acuerdo con advertencias de la DEA, algunas organizaciones criminales utilizan Facebook, Instagram, TikTok y WhatsApp para anunciar drogas, principalmente fentanilo y vapeadores con THC, así como para atraer a jóvenes y coordinar la logística de distribución. Para el reclutamiento de sicarios y la comunicación interna, emplean aplicaciones de mensajería cifrada como Telegram.
Asimismo, se investiga a más de 60 creadores de contenido en Sinaloa por presuntamente inflar sus perfiles en redes sociales con recursos del narcotráfico, realizando sorteos y campañas publicitarias en favor de facciones como Los Chapitos.
