Se trata de una Catrina de 32 metros de altura que luce un vestido morado adornado con flores y que forma parte de la Ofrenda Monumental de Día de Muertos.
La figura fue elaborada con técnicas de cartonería por el Taller de Arte Xibalbá, con la participación de un equipo de artistas y personas artesanas.
La obra rinde homenaje a José Guadalupe Posada, creador de la Calavera Garbancera, imagen que posteriormente se popularizó como La Catrina y se convirtió en uno de los símbolos más representativos del Día de Muertos en México.