Desde 2023, Panini y Fanatics protagonizan uno de los conflictos legales más importantes de la industria de las tarjetas coleccionables. Aunque muchos lo relacionan con Topps, la demanda fue presentada directamente contra Fanatics, empresa propietaria de esa marca.
El proceso comenzó en agosto de 2023 y, casi tres años después, continúa sin una resolución definitiva en un tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
En su demanda, Panini sostiene que Fanatics implementó una estrategia para desplazarla del mercado y fortalecer su posición dentro de la industria. Entre sus principales señalamientos, afirma que la compañía obtuvo los derechos exclusivos de las ligas deportivas más importantes de Estados Unidos, incorporó a empleados clave que anteriormente trabajaban para Panini y adquirió GCP, la empresa encargada durante años de fabricar sus tarjetas en territorio estadounidense.
Para Panini, todas estas acciones forman parte de un plan para debilitar a uno de sus principales competidores y consolidar el dominio de Fanatics dentro del mercado de los coleccionables.
Un aspecto que suele pasar desapercibido es que esta disputa comenzó años antes de que Fanatics anunciara el acuerdo que le permitirá producir las tarjetas oficiales de la FIFA bajo la marca Topps a partir de 2031.
Si los tribunales terminan dando la razón a Panini, el caso podría convertirse en uno de los precedentes antimonopolio más relevantes en la historia del hobby de las tarjetas coleccionables. Mientras tanto, la disputa legal permanece activa y todavía no hay un veredicto definitivo