La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó este lunes 10 de agosto sobre la rápida propagación de un brote de ébola en la República Democrática del Congo, luego de descubrir que el virus comenzó a circular desde febrero, meses antes de que la emergencia fuera declarada oficialmente.
De acuerdo con la OMS, análisis de secuenciación permitieron determinar cuándo comenzó el brote. Durante los primeros meses, algunos casos fueron confundidos con enfermedades como malaria o fiebre tifoidea, lo que habría retrasado su identificación.
El brote afecta principalmente al este del Congo, una región donde los esfuerzos para contener la enfermedad también enfrentan dificultades por los conflictos armados, desplazamientos de población y problemas de acceso a servicios médicos.
La situación preocupa especialmente porque una parte importante de los nuevos contagios se está detectando entre personas que no habían sido identificadas previamente como contactos de pacientes infectados, dificultando el rastreo de las cadenas de transmisión.
El actual brote es provocado por la variante Bundibugyo del virus del ébola. Ante su avance, autoridades sanitarias mantienen labores de vigilancia y contención para evitar que continúe propagándose hacia otras comunidades de la región.