La emoción no terminó con el silbatazo final. Apenas concluyó la transmisión del partido de la selección mexicana sobre la avenida Revolución, miles de personas decidieron permanecer en el corazón del Centro Histórico para prolongar la celebración del triunfo nacional.
A pesar de que el encuentro se disputó en un día laboral y de que para muchos la jornada del miércoles comenzaría desde temprano, el resultado fue motivo suficiente para extender los festejos durante varias horas. Lo que minutos antes era un espacio para seguir el partido en comunidad se transformó en una gran fiesta al aire libre.
Entre abrazos, gritos y saltos, los aficionados ondearon banderas mexicanas mientras el tradicional ”¡México, México!” se escuchaba en toda la emblemática avenida.
Familias completas, grupos de amigos, turistas extranjeros y personas de todas las edades compartieron la alegría del resultado positivo. Algunos ingresaron a bares, restaurantes y comercios para continuar el festejo, mientras otros permanecieron sobre la avenida cantando, brincando al ritmo de la música o simplemente celebrando con desconocidos que por una noche se convirtieron en compañeros de afición.
Pero la celebración no estaba solo en la avenida Revolución, sino también en los alrededores donde la gente comenzó a concentrarse en los comercios. Puestos de hot dogs, tacos y otros antojitos registraron una constante afluencia de clientes siendo el cierre de broche de oro de la noche. La presencia de miles de personas también se reflejó en el incremento de consumidores para vendedores ambulantes y negocios establecidos, que aprovecharon el ambiente festivo generado tras el encuentro.
La noche del martes 30 de junio, la avenida Revolución volvió a convertirse en uno de los principales escenarios de celebración en Tijuana, donde el futbol reunió a miles de personas en una noche marcada por la alegría, el orgullo y el sentido de comunidad que despertó un nuevo triunfo de la selección mexicana.