El pasado mes de abril, un megaoperativo policial sacó a la luz una inusual forma de lavado de dinero: el uso de cartas de Pokémon para blanquear recursos procedentes del narcotráfico.
Las investigaciones se realizaron en la Costa del Sol y permitieron la detención de una persona en Marbella, además de desarticular a la organización criminal.
Según la información difundida, el grupo utilizaba estas populares cartas coleccionables, aparentemente legales, para mover dinero ilícito. Aunque algunos de sus integrantes residían en Marbella, otros fueron localizados y detenidos en Suecia.
La investigación fue liderada por el Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) de la Policía Nacional, que ubicó la presencia de individuos vinculados tanto al narcotráfico como a actividades violentas en Suecia.
Pokémon ha tenido un impacto global. Lo que comenzó como un videojuego evolucionó hasta convertirse en una franquicia que incluye series, películas y cartas coleccionables, algunas de las cuales alcanzan valores millonarios.
Algunas ediciones limitadas, impresas en cantidades reducidas, pueden alcanzar cifras extraordinarias en subastas y mercados especializados, lo que las convierte en artículos ideales para ocultar o mover grandes cantidades de dinero.