En cumplimiento al compromiso que asumió con el pueblo de México y a sus principios, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó la iniciativa de reforma constitucional en materia electoral, que será enviada el lunes 2 de marzo al Congreso de la Unión, la cual se compone de 10 puntos: 1. Eliminación de las listas de los partidos políticos para la representación proporcional del Congreso de la Unión; 2. Reducción del 25 por ciento en el costo de las elecciones; 3. Mayor fiscalización; 4. Voto en el extranjero; 5. Disminución de los tiempos de radio y televisión de 48 a 35 minutos diarios; 6. Regulación del uso de Inteligencia Artificial y prohibición de bots; 7. Cómputos Distritales; 8. Democracia Participativa; 9. No nepotismo; y 10. No reelección.
“Yo como Presidenta estoy obligada a enviar una reforma que contenga lo que me pidió la gente y lo que vemos en las encuestas, sino pues estaría negando nuestro origen, lo que somos. Yo estoy obligada a hacerlo, para mí es un asunto de principios, que no cuesten tanto las elecciones, que no haya estas listas de cúpulas de partidos, eso no lo quiere la gente. Estoy obligada a enviarlo. ‘Oye, ¿qué es partido de Estado? No. Oye, quitamos la autonomía al INE. No’.

Señaló que la reforma es un cambio de fondo que da respuesta a la demanda popular de reducir el exceso de los gastos en elecciones, además de que se equipare el salario de las diputaciones locales y que disminuya el gasto del Senado de la República, para que esos recursos sean etiquetados para salud, educación o para Programas para el Bienestar. Y agregó que en esta reforma también se contempla mayor democracia participativa para darle más poder al pueblo”.
El presidente ejecutivo de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez, informó que se realizaron 63 audiencias públicas en 31 estados, en siete de Estados Unidos, 24 en la Ciudad de México, más una audiencia migrante. Se recibieron mil 357 propuestas y participaron en la consulta 181 expertos electorales. Explicó que la iniciativa tiene como objetivo transitar hacia un modelo en el que la pluralidad política sea una expresión directa de la voluntad del pueblo y no sea resultado exclusivo de acuerdos internos partidistas.