Malasia declaró estado de emergencia en el distrito de Serian, en Sarawak, luego de que la contaminación del aire alcanzara niveles considerados extremadamente peligrosos para la población.
El índice de contaminación superó los 500 puntos, una cifra muy por encima del nivel considerado saludable. Una densa capa de humo cubre la región debido principalmente a los incendios forestales registrados en la vecina Indonesia, lo que ha reducido la visibilidad y empeorado la calidad del aire.
Ante la situación, autoridades ordenaron el cierre de escuelas en algunas zonas y recomendaron a la población limitar las actividades al aire libre, especialmente entre niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios.
Las autoridades mantienen vigilancia sobre la evolución de la contaminación, mientras se espera que las condiciones mejoren conforme disminuya la presencia de humo en la región.