La gobernadora de Quintana Roo enfrenta una fuerte polémica después de que investigaciones periodísticas documentaran 97 vuelos en aeronaves privadas desde su etapa como presidenta municipal de Benito Juárez, Cancún, y posteriormente como mandataria estatal. Los registros incluyen viajes a destinos estadounidenses como Orlando, Washington y Vail, Colorado.
El dato que más llama la atención es el costo. De acuerdo con estimaciones retomadas tras la investigación, 69 de esos vuelos podrían representar alrededor de un millón de dólares, casi 20 millones de pesos.
Las cifras contrastan inevitablemente con el discurso de austeridad que ha acompañado a los gobiernos de Morena. Según información de transparencia citada por distintos medios, Lezama percibe alrededor de 102 mil pesos mensuales como gobernadora.
¿Quién paga una vida de vuelos privados?
Mara Lezama ya respondió. Reconoció haber utilizado vuelos privados, pero aseguró que se trató de traslados familiares y que “jamás fueron solventados con dinero público”.
Pero esa explicación abre otra pregunta: si no fue dinero público, ¿quién pagó?
Y ahí es donde el asunto deja de ser únicamente una discusión sobre lujos.
Por eso, llamarla “la gobernadora millonaria” funciona como una descripción política de la controversia, no como un hecho probado sobre su patrimonio personal.