Ismael “El Mayo” Zambada no habría aceptado colaborar con las autoridades de Estados Unidos tras su captura y posterior traslado a territorio estadounidense.
El histórico líder del Cártel de Sinaloa se mantuvo firme en su decisión de no convertirse en testigo colaborador, a diferencia de otros integrantes de organizaciones criminales que, con el paso de los años, sí han alcanzado acuerdos de cooperación con fiscales estadounidenses.
Zambada, fue el único capo que no estuvo dispuesto a colaborar y prefirió enfrentar una posible cadena perpetua, aún cuando pudo haber hablado sobre políticos y mafiosos de la época de Carlos Salinas de Gortari. Por ello, en el bajo mundo fue considerado como el “último caballero del narcotráfico”, por mantener los códigos y principios que caracterizaban a esa generación.
Este sería uno de los factores que ha despertado mayor interés en torno al caso de “El Mayo”, luego de su llegada a Estados Unidos en circunstancias que continúan siendo motivo de controversia y sobre las cuales aún existen cuestionamientos públicos respecto a la forma en que fue llevado a ese país.