Emanuel Hana Shaleta, obispo de San Diego, está siendo investigado por el Vaticano tras señalamientos por mala conducta financiera y comportamiento inapropiado, incluyendo múltiples visitas al famoso club nocturno en Tijuana, el Hong Kong.
Según una investigación publicada por el medio católico The Pillar, Shaleta presuntamente desvió cientos de miles de dólares de cuentas parroquiales destinadas a obras de caridad. El informe también señala que el obispo viajaba frecuentemente al Hong Kong, ubicado en la Zona Norte de Tijuana.
En noviembre de 2024, miembros del consejo de finanzas de la Catedral Caldea de San Pedro, en El Cajón, California, identificaron una actividad bancaria inusual vinculada al alquiler de un salón parroquial.
Según The Pillar, los pagos mensuales de aproximadamente 33 mil 990 dólares no provenían del inquilino externo que alquilaba la sala, sino de una cuenta reservada para programas de asistencia social.
En la investigación se informa que Shaleta solicitó pagos en efectivo al inquilino mientras compensaba los ingresos del alquiler con dinero del fondo de beneficencia de la parroquia.
Además, el informe describe cómo el obispo Shaleta fue observado en varias ocasiones estacionándose en una zona reservada antes de ingresar al Hong Kong, descrito como un establecimiento vinculado a la pr0st1tuci0n. La vigilancia documentó más de una docena de visitas en un solo mes.
En respuesta a las acusaciones, la Santa Sede inició una investigación interna sobre la gestión financiera de la diócesis y la conducta personal del obispo. La indagatoria eclesiástica se desarrolla simultáneamente con las investigaciones civiles de las autoridades estadounidenses.
Shaleta presentó su renuncia en enero de 2026; sin embargo, el Vaticano no la ha aceptado formalmente.