El día de mañana, en la sesión del Congreso, la diputada morenista Alejandra Ang, quien fue detenida por la CBP tras no declarar 800 mil pesos, debería entregar su renuncia al cargo como presidenta de la Comisión de Fiscalización del Gasto Público en Baja California.
Hasta el día de hoy, ni ella ni su esposo han mostrado algún documento para limpiar su nombre y aclarar que los 800 mil pesos que le fueron detenidos en Estados Unidos no son de procedencia ilícita.
Cabe señalar que el Congreso parece estar haciendo tiempo para ver si se les olvida todo esto a las y los ciudadanos.
Ang debería ser sustituida de manera inmediata como presidenta de la Comisión de Fiscalización del Gasto Público en Baja California. No es posible que después de un escándalo de esta magnitud, ella haya sido quien revisaba las finanzas de nuestro estado.
A diferencia de Jaime Cantón, quien decidió que el tiempo fuera su aliado al asegurar que en el mes de mayo se le renovaría la visa, aunque este medio de comunicación garantiza que eso es mentira, Ang tiene el tiempo en su contra, su escándalo se volvió internacional, al grado que incluso la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se posicionó al respecto.