Mientras Nicolás Maduro llevaba una vida de millonario con bienes en Estados Unidos, Europa y América Latina, miles de venezolanos carecían de alimentos, medicinas, servicios públicos, ingresos suficientes y acceso a la educación.
De acuerdo con la asociación civil Transparencia Venezuela, el mandatario capturado por Estados Unidos el pasado 3 de enero contaba con al menos 745 activos distribuidos en 20 países, según información recopilada hasta mayo de 2024. Dichos bienes estarían valuados en alrededor de 3 mil 826 millones de dólares.
Maduro gozaba de relojes de lujo, yates, vehículos de alta gama, caballos de competencia, así como dinero en bancos e inmuebles de alta plusvalía.
La asociación señala que el desvío de recursos realizado por el mandatario se llevó a cabo a través del sistema financiero de otras naciones y mediante complejas operaciones financieras, sin detallar su naturaleza, aunque no descartó el uso de operadores y facilitadores.
Cuatro días antes de su captura, Nicolás Maduro aseguró durante un evento en Caracas que únicamente contaba con una cuenta de ahorro en la que le depositaban su sueldo como presidente, equivalente a “dos petros”, es decir, alrededor de 120 dólares.
“No he sido magnate, no soy magnate, ni quiero riqueza material para mi vida; tengo solo una cuenta, una cuentica de ahorro donde me depositan mi sueldo de presidente”, expresó ese día.
Según los registros citados, entre los bienes atribuidos se incluyen dos aviones de lujo, casas, una mansión en República Dominicana, millones de dólares en joyas y efectivo, residencias multimillonarias en Florida, una granja de caballos y al menos nueve vehículos.